Lactancia Materna

Me duele amamantar

By 22 January, 2019 No Comments

me duele dar el pecho

Me Duele Dar Pecho

“Me duele dar pecho ¡no puedo seguir amamantando!” Escuchamos esto repetidas veces y es, de hecho, una de las razones principales para que las mamás dejen de amamantar a sus bebés.

Sin embargo te digo: ¡DAR PECHO NO DEBE DOLER!

Cuando las asesoras en lactancia repetimos una y otra vez que la lactancia no debe doler, siempre hay alguna mamá desesperada que piensa “¡Pero a mí si me duele dar pecho y HORRIBLE!”. Si bien es común que duela (es decir, que a muchas les pasa), eso no quiere decir que sea normal (que deba pasar). Una lactancia sin dolor es lo primero a lo que debemos abocarnos para asegurar tanto la nutrición de nuestro bebé como para asegurar nuestra salud física, mental y emocional.

Así que les repito nuevamente: AMAMANTAR NO DEBE DOLER Y SI DUELE, HAY ALGO QUE CORREGIR

Tengo que ser repetitiva y fastidiosa porque hay muchos mitos al respecto. Muchas mamás piensan que es normal y aguantan. También hay muchos profesionales de salud des actualizados que le dicen a la mamá que “no ven nada mal” y por lo tanto no hay respuesta en cuanto a su dolor. Así que, mientras más información tengas del tema, ¡mejor!. De esa forma estarás empoderada y seguirás indagando.

Vamos a conocer primero las posibles causas del dolor y luego te mostraré cómo poder solucionarlas.

 

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Posibles causas del dolor

1. Mal agarre o mala postura al pecho

Esta es la causa más común de dolor al amamantar. Pero, ¿porqué tantos bebés se agarran mal? Usualmente es porque nosotros interferimos con el proceso natural del nacimiento y lactancia (sobre todo que no hacemos el contacto piel con piel al nacer. Si quieres leer sobre como el apego precoz evita el mal agarre, haz click aquí)

Entonces… Para lograr un agarre adecuado debemos cumplir ciertas condiciones:

  • Que el bebé abra bien la boca
  • El pezón debe estar dirigido al paladar (no la lengua)
  • El cuerpo del bebé debe estar alineado oreja-hombro-cadera
  • Sus mejillas deben estar redondeadas
  • Debemos ver poca areola (porque tiene una buena porción de tu pecho en la boca)
  • Que observemos los labios “salidos” – evertidos
  • Su nariz y mentón bien pegadas al pecho.
  • Ausencia de dolor

A veces nos parece que el bebé “se pega bien” aunque no sea así.

Existen cuatro señales que nos dan pista de que, tal vez, nuestro bebé parece bien agarrado pero no lo está:

  1. Duele
  2. El bebé no se llena/no come bien/está irritable
  3. El pezón sale de la boca del bebé aplastado como un lapiz labial (esto resulta eventualmente en grietas y lesiones)
  4. Que no vemos algunas de las condiciones que les mencioné antes (bica abierta, mejillas redondeadas, etc).

“Todos me dicen que ven el agarre bien…”

Esta es una de las frases que más abundan en mi consulta de dolor en la lactancia. Pasa mucho, que el personal de salud o quienes nos rodean, no saben valorar realmente el agarre al pecho. Si bien hay señales que son “fáciles” de leer en cuanto a un enganche inadecuado, en otras ocasiones los “errores” son más sutiles y difíciles de detectar. Por eso, ante el dolor, mi recomendación es que no te rindas y sigas indagando.

Para lograr un buen agarre

Hay muchísimos recursos que nos pueden ayudar a lograrlo: hay videos en Youtube, blogs, yo lo explico con detalle en mi Curso Online de Lactancia Exitosa. Sin embargo, si ves que por tus propios medios todavía te duele dar pecho, lo ideal es que contactes a una asesora certificada que te ayude. Puede ser que, efectivamente el agarre y postura puedan mejorar, o que el dolor se deba a alguna de las próximas causas que te explicaré.

 

2. Frenillo lingual corto

Se refiere a un tejido que está debajo de la lengua y que por ser tan cortito no permite que el bebé mame bien y que, por lo tanto, a la mamá le duela mucho la lactancia.

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El diagnóstico del frenillo es difícil de lograr si no lo hace alguien experimentado en el tema. El diagnóstico no se define viendo al bebé por encima y ya. Debe hacerse una buena exploración bucal, evaluar los movimientos linguales y hacer una buena revisión de la técnica de lactancia. Muchas madres llegan diciéndome que sus pediatras les descartaron la presencia de frenillo y luego descubrimos que, efectivamente, sí tenían anquilosia y por lo tanto esa era la razón del dolor.

Digo que son difíciles de diagnosticar porque no todos los frenillos son evidentes. Hay varios tipos de frenillos y, de hecho, unos de ellos son “submucosos”. Eso quiere decir que está detrás de la mucosa del piso de la boca y por lo tanto no se ve a simple vista, sino que hay que aplicar ciertas maniobras para confirmar su existencia.

¿Cuando debo sospechar que mi bebé tiene un frenillo lingual corto?

Algunas características típicas de anquilosia son:

  • Has descartado tener un problema de agarre y aún te duele dar pecho.
  • Tu pezón sale aplastado luego de las tomas.
  • Sientes que tus pechos no se vacían del todo y tienes mucha congestión, obstrucciones incluso masititis
  • El bebé hace chasquidos cuando mama
  • Puedes lograr que agarre bien pero va saliéndose del pecho
  • Sientes que muerde el pezón
  • El bebé está irritable
  • Puede sufrir de reflujo o gases.

Si todas o algunas de estas cosas te están sucediendo, lo mejor es que descartes la presencia de frenillo lingual corto.

Una vez diagnosticado, la solución es hacer un procedimiento muy sencillo para cortarlo: la frenilectomía. Ya liberada la lengua tu bebé será capaz de mamar. Aunque, también puede suceder que el bebé no logre mamar bien incluso después de la frenilectomía. Esto se debe a que no sabe usar su lengua. En esos casos hay que “reeducar” la succión de tu bebé para lo cual puede ayudarte una asesora certificada en lactancia.

3. Mastitis

Tenemos la referencia generalizada que una mastitis es sólo cuando la mamá tiene los pechos rojos, hinchados y que ella tiene fiebre o malestar general. Esa es un tipo de mastitis, pero existen otras.

Mastitis quiere decir inflamación del tejido mamario. En muchos casos el tejido se inflama tanto que lleva a esos síntomas que todos atribuimos a la “típica” mastitis. Pero, en otras ocasiones el tejido se inflama y no da señales físicas, sino síntomas inespecíficos y propios de cada madre.

Algunas sienten dolor en las tomas, otras todo el tiempo. Algunas sienten que el dolor es en la zona del pezón y otras que se irradia por todo el pecho. Pueden incluso sentir que les baja la producción, ver que salen perlas de leche. En fin, cada mamá es un mundo en cuanto a cómo manifiesta esta inflamación. Por eso es tan dificil de diagnosticar. Sucede frecuentemente que le dicen a la mamá que es normal, que es cuestión de umbral del dolor, que pasará con el tiempo. Y sí, es un tipo de inflamación que el cuerpo puede contrarrestar eventualmente, pero ¿cual es la idea de sufrir si existe un tratamiento apropiado?.

Este tipo de mastitis puede llevar el nombre de subaguda y está causadas por bacterias. Es una clasificación relativamente reciente en el mundo de la salud (eso explica porqué tantos médicos no la conocen) y no hay suficiente evidencia para establecer un protocolo de tratamiento generalizado. Por eso no hablaré de cómo se maneja ya que cada caso lo trato de forma muy particular.  Pero sí me interesa que sepas que existe. 

Si revisas los síntomas y ves que algo no está bien, corrige (sola o con ayuda) y así más nunca dirás ME DUELE DAR PECHO 😍

 

4. Candidiasis/Hongos

Este suele ser un diagnóstico que reciben muchas mamás con dolor al amamantar. Por muchos años se atribuyó el dolor a que había una infección por hongos o cándida albcans. Sin embargo, según un estudio publicado en Acta Pediatrica [PDF] , un bacteriólogo evaluó las muestras de leche de 9000 madres con dolor al amamantar y sólo resultaron 4 casos de mastitis por cándida, el resto eran causadas por bacterias.

Ante el dolor al amamantar (por una mastitis), lo más probable es que sea causada por bacterias y no por hongos como se suele diagnosticar. Sí es cierto que una mamá con mastitis subaguda, que es tratada para candidiasis, eventualmente ve mejoría en el dolor. Pero no totalmente y además el resultado tarda semanas en manifestarse. Yo sospecho que la razón es que estos medicamentos para candidiasis, al influir en la flora que convive en la leche materna, eventualmente ayudan al cuerpo a constrarrestar el exceso de bacterias. Mas es sólo una conjetura y, de igual forma,  hay maneras más eficaces de tratar el dolor.

Si quieres más información sobre la mastitis por cándida vs. bacterias, puedes leer este artículo de la organización Alba Lactancia que a mi me encanta.

En resumen: los hongos no son una causa del dolor o por lo menos es muy poco probable que lo sea.

 

5. Síndrome de Raynaud

Este síndrome o fenómeno se caracteriza por la disminución de irrigación sanguínea en alguna parte del cuerpo en particular (por el frío o emociones fuertes), sobre todo zonas más externas. Los pezones suelen ser una zona típica que puede sufrir de esta disminución de sangre.

Imagen relacionada

Las mamis que lo padecen notan que la punta del pezón se les pone muy blanco luego de las tomas, que sienten dolor y que se pone peor con el frío. Usualmente está relacionado con mal agarre, frenillo lingual corto, estrés o cuando la madre tiene algún trastorno vascular generalizado.

Para mejorarlo algunas medidas son:

  • Resolver posibles causas mecánicas: mal agarre o frenillo lingual corto
  • Hacer compresas calientes luego de las tomas (con una media llena de arroz crudo caliente del microondas, por ejemplo)
  • Dar pecho en sitios cálidos
  • Evitar fumar (ya que empeora la circulación)
  • Tomar una bebida caliente antes de amamantar pero que no sea café o té que no ayudan a la circulación
  • Revisar que factores nos están generando estrés o miedo y asegurar que estamos tranquilas al momento de la toma
  • Tratamiento con vasodilatadores en caso de no funcionar las medidas anteriores.

Si ves te duele dar pecho y, además, que tu pezón está blanco y que te aumenta el dolor en zonas frías, aplica las recomendaciones (sola o con ayuda) para buscar la mejoría

Espero que este artículo te ayude a entender lo que te sucede en caso que sientas dolor al amamantar. Aguantar dolor solo llevará a que se compliquen las cosas ¡no lo permitas!. Recuerda que el dolor no es normal y que si duele, es importante que busques un diagnóstico. Es la única forma de lograr una lactancia feliz.

La lactancia no tiene que ser sacrificada y no, tampoco tienes que sufrir. No digas te duele dar pecho y ya… busca ayuda, corrige y disfruta de lo hermoso de la lactancia materna.

 

 

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